El emprendimiento social es un concepto del siglo XX para designar un fenómeno muy antiguo que tiene como objetivo resolver una necesidad social. Los emprendedores sociales son muy valiosos para una sociedad, incluso pueden converitrse en personas claves para el desarrollo de una región o un país. La transformación social que persiguen tendrá más actores a medida que se consiga que las inquietudes sociales de estas personas impregnen a las personas de su alrededor, en un efecto de mancha de aceite. Esperamos que este artículo ayude en esta dirección.

El emprendedor social se caracteriza por tener por un lado “el temperamento incansable, la visión, la determinación y los métodos pragmáticos y orientados a resultados de los emprendedores de negocios (que son capaces de transformar industrias enteras), con las metas y calidad ética de los granos reformadores sociales (que son capaces de lograr importantes adelantos en el campo social)”, según una definición de Ashoka, organización mundial que da apoyo a los emprendedores sociales para fomentar la transformación social.

La principal diferencia entre un emprendedor de negocios y un emprendedor social es que el objetivo del primero es el beneficio económico, mientras que el emprendedor social tiene por motivación el cambio social. Dos componentes que también persigue el emprendedor social son la sostenibilidad social y ambiental de su proyecto y un componente ético muy fuerte.

Os dejo este vídeo muy interesante que explica el concepto y presenta Ashoka.